Las empresas deben responder de una manera clara y transparente a una cantidad cada vez mayor de stakeholders, incluyendo no sólo a autoridades fiscales y gubernamentales, sino también a reguladores, inversores, ONGs, medios de comunicación y al público en general. Se suma a ello, el creciente aumento de regulaciones internacionales que exigen el cumplimiento de requerimientos de información global.
Para que las gerencias de impuestos sigan ocupando una función relevante en las organizaciones, deberán iniciar un proceso de transformación. Este cambio implicará incorporar tecnología, dejando atrás procesos de compliance ineficientes, para poder convertirse en un aliado estratégico del negocio que aporta valor a la compañía.
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Sabemos que las personas son el mayor activo de una organización. Con los avances tecnológicos en inteligencia artificial y capacidad de aprendizaje automático ¿continuará siendo así? ¿habrá en el futuro necesidad de un profesional especializado en impuestos?
Creemos que efectivamente seguirá existiendo un rol para los especialistas de impuestos, pero ¿cómo se adaptará al trabajo con las nuevas tecnologías?
Las gerencias de impuestos transformarán su tecnología, datos, procesos y organización para responder a los desafíos legislativos y regulatorios locales y globales. El conocimiento técnico en materia fiscal seguirá siendo crítico, sin embargo, ya no será suficiente. Se necesitarán profesionales que puedan aprovechar la tecnología y el análisis de datos para manipular grandes volúmenes de información de manera eficiente.
Las nuevas herramientas de visualización y tableros de instrumentos les permitirán a los profesionales de impuestos la posibilidad de ver y compartir, en tiempo real, información que anteriormente no estaba disponible, con el fin de identificar resultados y beneficios esperados.
A medida que el uso de la tecnología y las herramientas de análisis de datos se hacen más frecuentes, se destinará un tiempo valioso para la planificación y la evaluación de los indicadores clave de rendimiento fiscal y financiero, permitiendo que los profesionales agreguen valor de otras maneras.
El profesional de impuestos tendrá que comprender los matices de su empresa e interactuar más estrechamente con otras funciones, aprovechando la información que proporcionan las nuevas tecnologías, para resolver los problemas globales de la organización. La capacidad de construir relaciones e influir en las decisiones a través de funciones de negocios y geografías será esencial.
Como vemos, el profesional de impuestos del futuro será innovador, con mayores habilidades que las tradicionales, dado que estará preparado para aprovechar las ventajas que ofrece la nueva tecnología.
La automatización es altamente escalable, es decir, se puede comenzar por automatizar pequeños procesos e ir incrementando paulatinamente la cantidad. Esto permite, en un corto plazo, la implementación rápida de tecnología flexible y adaptable que permite generar grandes eficiencias, liberando tiempo de los profesionales de impuestos para realizar más actividades de mayor valor agregado.
Ejemplos de estas herramientas incluyen:
Transfieren datos automáticamente, analizan grandes volúmenes de datos, permite relacionar e intercambiar información, crean reportes y consultas ad-hoc, automatizan procesos repetitivos de mucho volumen de transacciones ganando eficiencias, aumentan la productividad y reducen los errores, entre otras ventajas.
Te proponemos:
La automatización inmediata es posible y puede ayudarte a alcanzar y respaldar los objetivos estratégicos de tu organización, equilibrando una cultura de innovación con la necesidad de implementar las mejores prácticas y estándares de calidad.